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Archivo para la Categoría "Análisis económico"

Sobre balanzas sectoriales en España

mayo 27, 2012 Deja un comentario

 Hace poco hice un artículo explicando porqué la austeridad en conjunto no iba a funcionar, basándome en el análisis de las balanzas sectoriales. Hoy quiero ampliar algo más esa idea con más gráficos.

Recuerden que: (S – I) = (G – T) + (X – M).

De esta forma, para que la economía pueda ahorrar netamente y empiece a pagar su deuda (privada), el sector público debe incrementar la suya, o debemos exportar netamente. La razón es que, a grandes rasgos, la única forma de pagar la deuda conjunta de España es exportando más de lo que importamos. Todo lo que no sea eso será un mero traspaso de deuda del sector privado al sector público.

Tonto de mi, no busque lo suficiente, puesto que ya he encontrado la descomposición total de la economía entre los sectores en el INE, y además por trimestres, y hasta 2011.

He realizado la media móvil, puesto que los datos en trimestres eran muy volátiles. Así se ve mejor el ciclo. Además lo he puesto en datos absolutos (no sobre el PIB como la otra vez).

Podemos ver los años en donde el sector privado se endeudaba cada vez más, con un déficit exterior y un superávit público (alcanzada gracias al ciclo de deuda en el que estábamos). Y en 2008 podemos ver esta transición. Primero el sector privado empieza a incurrir en menos deuda y el estado empieza a incurrir cada vez en más. Pero no deberíamos ver esto como una irresponsabilidad por parte de nadie. La parte negativa de todo esto es que nuestras exportaciones netas no hayan mejorado sustancialmente (hasta hacerse positivas). En un contexto de déficit exterior, es obligatorio (matemáticamente), que para que baje la deuda privada (y tiene que bajar si queremos relanzar la actividad económica) aumente la deuda pública. Podemos tomarlo como la ley de la conservación de la energía: En ausencia de estímulos externos (X – M = 0), la deuda total se mantiene constante.

Un euro más barato puede hacer que Europa empiece a exportar algo más al exterior, y una Alemania con un target de inflación más elevado puede hacer que la periferia mejore su competitividad y empiece a exportar netamente. Sino, va a ser imposible bajar la deuda total.

Quiero hacer dos comentarios más:

No todo aumento de gasto público ayuda a mejorar el sector privado. Esto es importante tenerlo en cuenta para no llevarnos a engaño. Si se financia con impuestos, estas drenando de renta al sector privado, y por tanto no mejoras su posición financiera (hay que fijarse en el déficit, por tanto). Si el gasto público no se dedica al pago interior, sino que gran parte de el acaba financiando importaciones, tampoco haces nada. Porque aumentas (G – T) pero bajas (X – M), con lo que (S – I) permanece constante. De hecho, según que tipo de financiación interna vía bonos tampoco creo que funcionase. Por ello se arguye que la mejor política es la que aúna la monetaria (políticas laxas de tipos y expansión monetaria desde el BCE) y la fiscal. Aunque esto exacerba las opiniones de los que temen a la inflación (sobre todo si eres Alemán, muy sensibles con este tema).

Creo que lo que es importante de este análisis son dos cosas: Uno: Si queremos mejorar nuestra posición debemos mejorar nuestro perfil exportador. Al final, es lo único que puede sacarnos de este embrollo. Dos: Antes de que eso suceda debemos impedir que el país se vaya a la porra por el camino, equilibrando las finanzas públicas con las privadas, entendiendo que en el medio plazo es un juego de suma negativa, y no podemos hacer nada para evitarlo (esto es, no alarmarse por las cifras del sector público).

Al final, vemos como tras un año duro (2011), el déficit público casi no ha bajado (de 98.000 millones a 91.000 millones). Pero no atendemos a la otra cara de la moneda, el sector privado, que empieza a dar signos de que las cosas pueden empeorar:

 Como hemos visto antes, el sector privado en su conjunto ha mejorado su posición fiscal desde 2009, pero se ha estancado. Podemos, no obstante, desagregar el sector entre los hogares, las empresas y las instituciones financieras. Lo primero que destaca es que las empresas empezaron a ahorrar netamente en 2010 (en 2009 seguían endeudándose), y lo hacen a menor ritmo que los hogares (de hecho se han estancado también), siendo que tienen más deuda privada a sus espaldas). También hay que tener en cuenta que las instituciones financieras siempre están en positivo. ¿Y los hogares?

Los hogares se comportan como deberíamos esperar. En un contexto donde nuestras exportaciones netas han mejorado menos de lo que ha bajado el déficit público, el sector privado ha debido empeorar su posición ahorradora. En este caso las familias. Su posición como ahorradoras empieza a ser cada vez menor, por una renta en declive (garantizada por el entorno recesivo). De hecho, si seguimos a este ritmo para finales de 2012 las familias podrían volver a tener que endeudarse para mantener la actividad económica. Reducir la deuda pública puede ser necesario pero si es a costa de incrementar o no permitir a las familias bajar su exposición a la deuda estaremos incurriendo en un error. Un error que solo cometeremos si volvemos la cabeza cuando queremos hablar del sector privado y solo tenemos ojos para criticar las finanzas de un sector público que, a su vez, dependen del estado de la actividad económica privada.

Con esto no quiero decir que el déficit público deba aumentarse a cotas estratosféricas, sobre todo teniendo en cuenta que esto es España, no controlamos nuestra política monetaria y dependemos de los que nos prestan el dinero. Lo único por lo que quiero abogar es por mirar, siempre, los dos lados de una moneda que da vueltas sin parar.

Análisis económico del primer trimestre de 2012

mayo 17, 2012 Deja un comentario
17 de mayo. Jueves. En una semana en la que la prima de riesgo ha vuelto a subir y batir records históricos, el proceso de Bankia produce una caída continuada en la bolsa y el miedo sobre un proceso Griego que no acabe de estabilizarse acabe por tirar por la borda el euro, España (el INE), publica los datos trimestrales sobre la evolución de la economía en este primer cuarto de año, duro, que nos va a tocar soportar. Como siempre, voy a intentar hacer un repaso gráfico (les recuerdos que par a ver mejor los gráficos pueden pinchar en ellos) y analítico de las partidas más importantes, para poder situarnos económicamente. Recuerden que ahora mismo estamos en la mitad del segundo trimestre, y que estos datos no recogen aun el ajuste y las reformas en su totalidad que, desde la entrada del nuevo gobierno, se han ido realizando.

CONTEXTO INTERNACIONAL

Antes de ponernos a elucubrar sobre la evolución española, debemos fijarnos el contexto internacional en el que nos encontramos. Una Europa de capa caída en donde todos los países, en mayor o menor medida, han visto caer sus tasas de crecimiento interanual. La inestabilidad económica en ciernes fue anunciada a mediados del año pasado, y se ha visto realizada numéricamente con la inclusión de los, ya varios, países en zona recesiva, entre ellos, Reino Unido, Holanda, Italia, Grecia, Portugal o España. Los procesos de ajuste en un contexto de ahorro generalizado, sin una vía de escape (sector exterior) capaz de absorber todo lo que la economía interna deja atrás, implica una reducción en la producción, y un aumento del desempleo, que en la eurozona alcanza ya el 10,9% (marzo).
La Europa a dos velocidades de la que hablábamos el año pasado ha pasado a ser una Europa en dos sentidos (hacia delante y hacía atrás). De hecho, el conjunto de la eurozona de los 17 ha crecido a una tasa del 0% (tanto intertrimestral como interanualmente), bajando desde un 1,3 y un 0,7 del tercer y cuarto trimestre de 2011.
Allende nuestras fronteras, el contexto internacional es algo más benévolo, con unos Estados Unidos que empiezan a despegar, aunque todavía no de una forma estable y segura, y China, que crece al 8,1% (aunque bajando desde crecimientos a dos cifras de años previos).

EVOLUCIÓN DEL PIB

Pasando a observar la evolución de España, debemos fijarnos primero en la evolución general de la producción total, a precios constantes y corregidos de estacionalidad y calendario.
 
El nivel de producción baja hasta alcanzar niveles parecidos a los de finales de 2010. El crecimiento intertrimestral baja en un 0,3%, y el interanual desciende en un 0,4% que contrasta con el 0,3% que obtuvimos en positivo el trimestre anterior. La tónica, por tanto, es de un descenso aun taimado, pero que va en línea con la tendencia decreciente de este “doublé-dip” que ha terminado por sumirnos de nuevo en una recesión (tras dos trimestres seguidos en negativo). Veamos ahora porqué hemos pegado este pequeño bajón. A partir de ahora, usaré las tasas de incremento interanual para una medida más homogénea.

DEMANDA INTERNA Y EXTERNA

Primero debemos descomponer el crecimiento por la demanda que ha mantenido el sistema interior, y aquella que nos ha venido del exterior.

 
 Tras el repunte, que no fue más que un espejismo, de 2010, las tendencias de una y otra parte se han ido distanciando. La demanda interna ha seguido bajando, llegando a un -3,2%, y el sector externo ha ido escalando en un intento de mantener la actividad productiva, aunque este ultimo trimestre ha aumentado un poco menos que el anterior, en un 2,8%. De nuevo, es este la única partida que nos parece dejar respirar un poco.
 
 Aunque la tendencia de nuestro sector exportador ha mejorado a marchas forzadas, con unos precios que aumentan en menor nivel que la media europea (1,9% frente a 2,7%), y una renta que aun no termina de despegar, se incentiva la caída de las importaciones (llevamos dos trimestres seguidos reduciéndolas). El problema es que nuestra capacidad exportadora también va a la baja, pues, aunque crezca, cada vez lo hace en menor medida. Esto es así porque el resto de países europeos, (la gran mayoría de nuestros compañeros comerciales) están también intentando reducir sus importaciones y, por ende, nuestras exportaciones. El trimestre anterior conseguimos, por primera vez, exportar netamente en términos brutos, 900 millones de euros. Este trimestre hemos bajado a 650 millones. Como he dicho en muchas ocasiones, este perfil exterior solo nos permitirá mantener un crecimiento positivo a través de bajadas continuadas en las importaciones, pero si están basadas en detrimentos en la renta, la bajada en el consumo terminará minando la economía interna más de lo que mejorará la externa. Y si eso lo reiteran el resto de países, la evolución conjunta no puede ser muy agorera. Esto explica en parte el contexto internacional. Pasemos ahora a ver la evolución de la demanda interna.

CONSUMO

La tasa de variación se estanca en el -1,8%, lo cual quiere decir que nuestro consumo ha seguido bajando, aunque la tendencia de los dos componentes principales, sector privado y público, han sido totalmente dispares.
El consumo privado cae un 0,6%, fomentado por la caída continuada del empleo (-3,8%) y la caída generalizada de las remuneraciones al trabajador, (que aceleran su caída y llegan al -3,2%). Sí que aumenta, en cambio, el excedente bruto de explotación, como viene haciendo desde 2010 (de hecho lo hace a menor ritmo). Habría que ver también cuanto ha aumentado la propensión al ahorro, necesaria para pagar una abultada deuda privada que sigue azotando nuestro sistema económico. Según comenta el INE, el pequeño repunte en el consumo se centra positivamente en bienes duraderos o semiduraderos.
Las Administraciones públicas en cambio mantienen una tendencia mucho más a la baja, con una caída del 5,2% que muestran claramente el perfil de austeridad que se han autoimpuesto, como medida de mantener a rajatabla las arcas públicas. Se enmarca en una caída del 13% en las compras de bienes y servicios y un 1% la remuneración.

INVERSIÓN

La construcción sigue estancada en torno al 10%, y pese al repunte de trimestres anteriores, vuelve a caer a la senda a la que pertenece. Un sector incapaz de levantar el vuelo, signo de una burbuja que nos ha dejado viviendas para muchos de los años venideros y unas infraestructuras en muchos casos innecesarias. Pasará mucho tiempo antes de que el sector vuelva a ser necesario para el crecimiento de la economía, y de nuevo, deberíamos seguir buscando otro “santo grial” del crecimiento para un país que lleva ya cuatro años sin apostar por nada que no sea la caída hacía el abismo. Los bienes de equipo, la apuesta presente por el crecimiento futuro, sigue intensificando su caída (-5,9%), tirando hacía abajo de nuevo al conjunto del sector inversor a un -8,2%.
Poco importan los tipos de interés bajos y una política monetaria laxa si el dinero no acaba llegando al sistema económico, y si este no encuentra verdaderas opciones de negocio que hagan rentable una inversión actual. Las perspectivas de crecimiento, en un entorno en el que todos los sectores necesitan ahorrar para pagar la deuda privada y pública (balance sheet recesión), no son nada halagüeñas.

PRODUCCIÓN POR SECTORES

La construcción vuelve a ser la protagonista y única en la caída, algo normal y a lo que debemos ya estar acostumbrados. La agricultura es el único sector que repunta como un sector cada vez más creciente (5,6%) pero, en un sistema económico ya avanzado, este sector representa un peso cada vez pequeño (2,5%), con lo que su impacto es nimio. El sector servicios y la industria aumentan (1,7% y 0,8% respectivamente), pero en menor medida que el trimestre anterior, denotando esta tónica de retrocesos generalizados, que podemos ver también en los índices de producción y negocios que salen mensualmente.
En cuanto a servicios, parece que va cambiando el patrón de consumo, de forma que mientras caen las actividades relacionadas con el turismo y la construcción, aumentan las TIC (relacionadas a su vez con el aumento del consumo duradero).

ENTONCES, ¿CÓMO ESTAMOS?

Las cuentas de este mes no han traído ninguna curiosidad, al menos a simple vista. Caídas generalizadas en los tres sectores de la economía, privado, con un consumo que no puede repuntar, y un sector incapaz de invertir a futuro, público, con una administración ahogada que necesita bajar sus consumos para subsistir, y exterior, que aunque positivo, se basa en la mayor caída de nuestras importaciones sobre las del resto, trayectoria cuya estabilidad no ha durado mucho y ha terminado por sumir al conjunto europeo en retroceso.
Bajo la superficie nos encontramos sectores en caída libre (construcción), y algunos que capean el temporal (TIC), mantenidos por un consumo cada vez más orientado hacia ellas, y que pueden (esperemos) ir perfilando un futuro sistema productivo más orientado hacía las tecnologías de la información y la comunicación.
La caída del empleo siguió agudizándose, y al centrarse en sectores y puestos menos productivos, elevan la productividad media por hora trabajada un 3,1%.El futuro sigue siendo incierto, con muchas variables, financieras y políticas, en el tintero, sobre todo por una Europa que incrementa la sensibilidad de las decisiones tomadas por países cercanos como pueda ser Grecia.

Espero que haya sido informativo. Hasta el trimestre que viene.

Categorías:Análisis económico

Un vistazo regional por el sector de la construcción

mayo 10, 2012 Deja un comentario
Una de las principales razones por la que entramos en esta crisis es, sin lugar a duda, el sector de la construcción. Posiblemente sea el reflejo de todo lo malo que hicimos en España (no el sector como tal, que no hay que demonizarlo, si no su uso en el tiempo). En primer lugar, es el reflejo de una burbuja, con unos precios que se hincharon más allá de lo que deberían, que ha ocasionado la debacle en perdidas de valor en los activos inmobiliarios tras la crisis. Nos endeudábamos, y nos especializábamos en un sector con poca capacidad de exportación. En segundo lugar, muestra la preferencia del empleo por un sector con perspectivas escasas de trabajo futuro, con una apuesta débil, si acaso positiva, en el propio capital humano. Ahora tenemos un grueso de parados sin estudios superiores que va a costar absorber una vez que se realce la actividad. En tercer lugar, refleja las megalomanías de algunos promotores y políticos, que basaban su popularidad y gasto en proyectos de gran envergadura con costes muy altos y poca rentabilidad a medio plazo. La corrupción también hace acto de presencia.
Podemos ver esta evolución en la construcción en un sencillo gráfico que muestra la especialización de España en el sector:
 
 El PIB ha aumentado, y el sector de la construcción también, pero desde 1997, el peso de la construcción sobre el total no ha parado de crecer, desde un 6,5% hasta casi un 11% en 2006 (casi se dobla).
Por parte del empleo, vemos exactamente lo mismo. Cada vez un porcentaje mayor de trabajadores se dedicaban al sector de la construcción. Vemos como en 2007 aumentaron a pesar de que la producción no aumenta. Puede deberse a que el precio empezará a caer (bajando así el peso de la construcción, sin que cayera la construcción en si misma, pues en niveles se mantiene constante en 2007), o a que se empezaran proyectos de construcción que finalmente no se terminaron, no pudiéndose contabilizar como valor añadido (no sé si se incluirían o no).
Pero lo que quería hacer hoy no es tanto un análisis del total, sino por comunidades autónomas. Como siempre, la evolución no es homogénea, y la heterogeneidad está presente. Quizás además podamos explicar en parte porque unas comunidades están más azotadas por el paro que otras.
Lo cierto es que estas siguen un patrón bastante parecido en su evolución temporal. No despunta ninguna con una tendencia diferente, sí así en la especialización regional. Haciendo un índice simple de especialización podemos verlo. Valores por encima (debajo) de 100 implican mayor (menor) especialización en la construcción con respecto a España. Están ordenados de mayor  a menor especialización en 2007.
Lo que vemos es una gran variedad. Extremadura, Castilla – La Mancha y Andalucía copan el podio de las comunidades que más se dedicaban a construir, mientras que Cataluña, Madrid y el País Vasco, se mantienen como las tres que menos especializadas. Es normal, pues son las tres regiones (junto a Navarra) con un mayor PIB per cápita y, por tanto, con mayor dedicación en otros sectores como puede ser el de servicios. Esto no quiere decir que en estas comunidades no haya aumentado el peso en la construcción (la burbuja afectó a todos), sino que no lo hicieron por encima del aumento de la media.
Como ejercicio meramente estadístico, vamos a ver la relación regional con respecto al paro. Esta vez vamos a coger los datos de especialización de 2007, y el último dato de la EPA de paro regional de 2012 (no tratamos de relacionar construcción y paro en un momento determinado, sino si las regiones más especializadas en la burbuja son las que más paro tienen).
 Como vemos, la relación es positiva. Es decir, la regiones que más especializadas estaban en el sector de la construcción con respecto a la media en 2007 (abscisas), tienen una mayor tasa de paro con respecto a la media en 2012 (ordenadas). Esto no quiere decir que sea la causa. De hecho, si descomponemos en dos la serie, poniendo a un lado las que más paro tienen (azul) y las que menos (rojo), nos encontramos con un componente fijo espacial significativo. Es decir, las que regiones que más paro tienen lo tienen en base a cuestiones que, en principio, no tienen que ver con el sector de la construcción. Además, habiendo dividido la base en dos, el efecto de la especialización en construcción se hace aun más significativa.
De media, el aumento de un 1% en la especialización en construcción con respecto a la media implica entre un 0,1% y un 0,16% más en la tasa de paro. Además, las regiones del sur y el mediterráneo tienen (de media) un 9% más de paro que las regiones del norte y centro de España (habiendo descontado el efecto por especialización).
 CONCLUSIONES
En primer lugar, recalcar que esto no es un estudio sobre causas y consecuencias, sino sobre correlaciones, que nos pueden dar pistas, pero no respuestas absolutas.
Hemos visto que hay una gran divergencia en la especialización regional en el sector de la construcción. No es que haya unas por encima y otras por debajo (algo obvio y tautológico cuando estamos comparando con medias), si no la magnitud, con unas comunidades casi el doble de especializadas que otras.
Por ultimo, he querido comprobar como estadísticamente hay una correlación positiva entre una mayor especialización en la construcción antes de la crisis y una mayor tasa de paro. Sin embargo, si bien esto explica parte del desempleo en general, las grandes diferencias entre las comunidades del sur/mediterraneo y las del norte/centro siguen dependiendo de otros factores exógenos.
Esto es fácilmente entendible cuando nos damos cuenta de que estas diferencias ya existían antes de la crisis, incluso cuando la burbuja estaba en su apogeo.

Análisis coyuntural [Mayo 2012]

mayo 4, 2012 Deja un comentario

Llega mayo, y con él, los datos de la evolución económica de abril. En resumen: Seguimos en caída y no lo hacemos solos.

El paro parece ser un respiro, con una bajada en el número de parados de 6.632 personas, y un aumento de la afiliación de 16.549. Pero, pensar que estos datos son positivos es estar bastante equivocado. Abril es un mes que, por la semana santa, hace aumentar el empleo (en base a contratos temporales, 90% creo que ha sido esta vez, que son destruidos después).

Tenemos dos variables para observar como el dato es mucho peor de lo que podríamos imaginar: La tasa de crecimiento del paro aumenta del 9,6% que teníamos en marzo al 11,1% en abril. La destrucción de empleo, por  tanto se intensifica, y menuda velocidad está cogiendo. Por otro lado, podemos mirar el dato en términos desestacionalizados, donde el paro aumentan en poco más de 70.000 personas, y la afiliación cae en unas 72.000 personas.

Esta imagen, donde se ve la evolución interanual desestacionalizada del total de afiliados, explica por si sola donde nos encontramos. Y sí, da mucho miedo.

Por otra parte salieron los PMI de manufacturas e industria.

En ambas variables caemos, por lo que no solo la industria (donde caemos 1 puntos hasta el 43,5) y el sector servicios (donde caemos 4,2 puntos, hasta el 42,1) disminuyen su producción, sino que lo hacen a un mayor ritmo. Este mes, Italia, Francia y Alemania se han visto también abocados al descalabro, y cualquier aumento positivo de meses anteriores está ya demasiado olvidado. El total de la Eurozona cae 2,4 puntos, hasta el 46,7 (menos incluso de lo que s había previsto).

Ahora viene una época de verano donde puede que la cosa mejore levemente. Si sigue ha este ritmo, desde luego, dudo mucho que sea capaz de levantar el sistema lo suficiente para que cuando vuelva el otoño esto no sea un desastre, pero tendremos que esperar. La cosa se pone difícil.

Categorías:Análisis económico

Porqué la austeridad ni puede ni va a funcionar

mayo 3, 2012 Deja un comentario

El título de la entrada puede parecer pretencioso. Mucho se ha escrito sobre la austeridad y el efecto en el crecimiento económico y la propia sociedad, y lo cierto es que yo no voy a decir mucho más sobre ello. Donde quiero centrarme es en como la austeridad pública europea, véase, el que el sector público gaste cada vez menos hasta intentar gastar por debajo de lo que ingresa, es una política inefectiva si, a la vez, el sector privado esta intentando bajar el nivel de su deuda privada. Pero tranquilos, aquí hay 0% ideología y 0% del hastioso debate entre pro y anti keynesianismo. Lo único que voy a utilizar es una identidad contable (dos, de hecho) y un par de gráficos.

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Evolución de la ocupación desde 2008

abril 28, 2012 Deja un comentario
Si hay algo que me suele gustar es intentar ver la heterogeneidad que hay presente en los datos que se nos presentan con una única cifra. En este caso, el paro, que ayer la EPA dejaba en una tasa del 24,44%, es una fuente bastante clara de heterogeneidad, por comunidades autónomas, por sectores, por edades, por contratos… Voy a centrarme en los datos de ocupación para dar algunos apuntes gráficos rápidos sobre el tema.

En datos generales, podemos ver una caída de la ocupación de 2.969.100 personas, pasando de poco menos de 20 millones y medio a  17 millones y medio, es decir, una caída del 14,5% desde 2008.

En primer lugar vamos a ver la evolución por edades atendiendo a sus términos relativos y absolutos.
En el gráfico de la izquierda podemos ver la evolución de cada rúbrica de ocupación por edades. Allí podemos ver que la partida que más empleo relativo ha perdido es la de los jóvenes, de 16 a 19 años, que ha perdido casi el 80%. Seguida de los menos jóvenes, de 20 a 24 años, que ha perdido en torno al 50% de la ocupación y, en menor medida el estrato más abultado, de 25 a 54 años, baja un 12% mientras incluso los mayores de 55 años ganan puestos de trabajo (Ojo, que el paro en este estrato si que ha aumentado y considerablemente).
Sin embargo, en torno al 80% del total de ocupados se centra en edades de entre 25 y 54 años, por lo que es esa rubrica la que ha acabado afectando más al descenso de la ocupación en términos absolutos, que podemos ver en el gráfico de la derecha.
Por otro lado tenemos la evolución por sectores.
Aquí la cosa es más intuitiva. El sector más afectado ha sido la construcción, que pierde más de la mitad de la su ocupación, seguido de la industria, poco más del 20%, la agricultura, bastante caótica, y el sector servicios, que hasta mediados de 2011 su perdida no había sido muy significativa. En términos absolutos, la mitad de los puestos de trabajo perdidos se produce por la caída en la construcción, seguido de la industria y los servicios, que a pesar de caer muy poco relativamente, son casi el 75% de toda la ocupación, por lo que afectan mucho al total.

En resumen, que la gran perdida de puestos de trabajo se han centrado en el estrato de gente de entre 25 y 54 años, aunque en términos relativos los que más han sufrido son los jóvenes. La construcción ha sido el baluarte de esta perdida de empleo (con lo que eso conlleva, ya que el futuro no es muy halagüeño con dicho sector) y desde hace un año el sector servicios se ha deteriorado bastante.
Y, por cierto, el sector público también está haciendo su parte:
Todos los datos han sido sacados de las encuestas de la EPA, publicadas por el INE.

Distribución geográfica del paro (EPA I 2012)

abril 27, 2012 Deja un comentario

Un trimestre más, nos damos de lleno con la tasa de paro provista por la EPA.

Esta vez, casi como ya estamos acostumbrados, el dato ha sido peor de lo estimado, pues numerosas agencias esperaban un aumento del entorno de los 300.000, aunque finalmente ha sido de 365.900 personas.  La ocupación baja aun más, 374.300, y la tasa de paro final alcanza el 24,44%.

Las CCAA que tienen una mayor tasa d eparo son Andalucía (33,17%), Canarias (32,28%) y Extremadura (32,05%). Las que menos, Pais Vasco (13,55%), Navarra (16,34%) y Aragón (18,38%).

Antes de ponerme a estudiar algo más el informe, os dejo con las tablas comparativas entre comunidades autónomas:

Las subidas más altas las ostentan Extremadura (+3,46), Baleares (+2,81) y Navarra (+2,52), y las que menos han subido (pues todas lo han hecho), son Madrid (+0,14), Murcia (+0,19) y País Vasco (+0,94).

Coloreando mapas autonómicos y pronvinciales, poniendo de color verde a aquellas regiones con una tasa inferior al 15%, amarillo si está en el 15% y el 20%, rojo si está entre el 20% y el 30%, y marrón si está por encima del 30%.

 

Índice de artículos sobre la distribución geográfica del paro.

Categorías:Análisis económico

Geografía económica (IX): Aglomeración económica y heterogeneidad empresarial

abril 14, 2012 Deja un comentario
Llevo tiempo queriendo presentar mi primer trabajo teórico, que va a ser parte de mi primer capítulo de tesis: Un modelo teórico de geografía económica con heterogeneidad empresarial. Sin meterme en nada matemático, voy a dar unas pequeñas pinceladas de las bases y conclusiones que se pueden desprender. Espero que parezca interesante.

Marco teórico: Geografía económica.

Mi área de especialización es la geografía económica, que estudia porque las industrias se distribuyen a lo largo del espacio siguiendo patrones de comercio y como las industrias se polarizan, fomentando el que un país se especialice en un área determinada o una industria se concentre en un lugar específico.
¿Por qué se concentra la industria en un país?
Hace poco se preguntaba German porque son los trabajadores (por ejemplo, ingenieros) los que deben ir a Alemania, y no al revés. ¿Por que no hay empresas alemanas que se establezcan en España aprovechando la oferta de trabajo tan grande que tenemos?
La razón fundamental puede estar en estas fuerzas que concentran la industria: Spill-overs derivados del conocimiento, relaciones empresariales como pueden ser compartir empresas de inputs cercanas, el aprovechamiento de economías de escala que potencien y hagan crecer a las empresas ya establecidas y, en mi caso, los precios relativos, potencian la concentración.
Como ya he explicado en varias ocasiones el poder de estas fuerzas centrípetas, voy a pasar a la que aparece en mi modelo. Paso a paso.

Entorno

Nos movemos en un sistema económico que describe el patrón de comercio y distribución empresarial entre dos países y sobre dos sectores económicos, uno de carácter diferenciado (con marcas) y otro de carácter homogéneo (de competencia perfecta), centrándonos en el primero (asociado a la industria).
Introducimos la libertad de comercio, un parámetro derivado de los costes de transporte. Cuanto más altos sean los costes, una empresa venderá más cantidad en su país de origen, y menos comerciará con el vecino (lógico), puesto que el transporte añade un sobre precio que hace menos competitivas a las empresas extranjeras.
Heterogeneidad empresarial
Mi modelo introduce un factor aun no muy utilizado que es la heterogeneidad empresarial, es decir, que no todas las empresas son iguales, ni producen al mismo nivel. Habrá unas, muy productivas, que harán un producto muy barato, y otras menos productivas, que lo harán más caro (o bien podemos hablar de productos de mayor o menor calidad, es indiferente). Como el producto es diferenciado, todas venden, pero las que ofrecen un producto más caro venden menos y obtienen un beneficio menor. Las productivas serán además más grandes, utilizarán más trabajadores y venderán más, las empresas menos productivas serán más pequeñas. El marco teórico que permite establecer todo esto es el generado por Dixit-Stiglitz, bastante común en este tipo de modelos.
Podemos ponernos en situación de estudiar el movimiento entre las diferentes empresas. A partir de aquí vendría el estudio de dinámicas algo más complejas, así que voy a simplificar un poco la explicación.
1º resultado: Las empresas grandes (de un mismo sector) se concentrarán totalmente en un mismo país.
Obviamente en la realidad esto no va a pasar completamente. Todos los resultados que en matemáticas puedan ser algo “absolutos” habrá que matizarlos gracias a la explicación que realmente esté detrás.
De normal, hay una razón para que las empresas no vayan a querer concentrarse: la competencia. Una empresa sola en un país está en posición de monopolio. Si hay dos, cada una de ellas obtendrá un beneficio menor. Dicho grosso modo, la competencia es un factor que hace que las industrias se separen en el espacio.
Sin embargo, en mi modelo coexisten dos tipos de empresas, y la presencia de un mayor número de empresas grandes no reduce sus beneficios ya que, en el camino, expulsa del mercado a las pequeñas. Para explicarlo pondré un ejemplo más visual sobre tiburones:
Imaginemos que hay un mar con cinco tiburones y cinco kilos de comida. Cada tiburón se comerá un kilo. Si viene un tiburón más, aumentará la competencia, y cada uno comerá menos, 5/6, lo cual puede hacer que el 6º tiburón no quiera entrar y se vaya a buscar otro mar menos concurrido.
Ahora imaginemos que hay cinco tiburones, diez pirañas y diez kilos de comida. Cada tiburón se come un kilo y cada piraña medio kilo. Al entrar de nuevo un tiburón uno podría pensar que se reduciría el consumo por tiburón (puesto que la comida sigue siendo la misma), pero lo cierto es que no, porque lo primero que hace el nuevo tiburón es cargarse a dos pirañas (o decirles amablemente que se vayan) y quedarse con sus raciones. De esta forma, todos los tiburones siguen comiéndose un kilo.
Tranquilos que en mi modelo no muere nadie ;) . Los que son expulsados del mercado se van a otro sector donde puedan obtener un mayor beneficio.
Tenemos por tanto que todas las empresas grandes tenderán a concentrarse. ¿Y las pequeñas?
El país que haya conseguido aglomerar a estas empresas altamente productivas será un país altamente competitivo (puesto que tendrá bienes más baratos). Supongamos que España es el país menos competitivo y Alemania el competitivo. Esta diferencia de competitividades hará que Alemania exporte más de lo que importe.
Una bajada en los costes de transporte (un aumento de la libertad de comercio) intensifica el comercio y amplia estas diferencias de competitividad, por lo que aumentará la demanda de productos alemanes y aumentarán sus beneficios. Entonces los alemanes ven que si se montan una empresa en ese sector pueden conseguir unos jugosos beneficios, por lo que irán de lleno, aumentando el número de empresas nuevas, más pequeñas. En España pasará justo lo contrario.
2º resultado: Conforme aumente el libre comercio, el país competitivo tiene más facilidad de exportar, por lo que una empresa situada allí conseguirá mayores beneficios que en el país menos competitivo. Esto incentiva la creación de empresas en ese país.
La competitividad juega un papel crucial, aunque en realidad es la mayor variedad y la mejor oferta de bienes que hay en el país competitivo lo que hace que una empresa se instale allí. Pongo otro ejemplo visual:
Imaginemos que hay dos tiendas de golosinas, una en cada extremo de un pueblo. Cada tienda ofrece golosinas distintas, y la gente quiere consumir de todo un poco. Además una de ellas ofrece más tipos de golosinas y, además, unas golosinas más baratas (es la más competitiva y la más grande). La gente que esté en la tienda grande tendrá incentivos a ir a la pequeña porque, recordemos, les gusta la variedad. Pero claro, hay que recorrer todo el pueblo, y no apetece mucho hacer dos kilómetros a pata para comerse unas cuantas golosinas más. Los que están de la otra tienda piensan lo mismo, pero claro tienen más incentivos a recorrer todo el pueblo porque en la otra punta les espera una cantidad mayor y más barata de variedades de las que tienen allí. En ambos casos habrá gente que irá a la otra tienda pero, netamente, habrá más que vayan a la grande (por la diferencia de incentivos). Esto hace que las empresas de golosinas prefieran ir a la grande y variada, que es la que atrae más consumidores, aunque allí tenga que competir con más empresas.
Conforme bajen los costes de transporte, estas diferencias de competitividad aumentan, por lo que las empresas pequeñas querrán localizarse en el país competitivo con más intensidad. Al final, las empresas grandes, si hay costes de transporte bajos (es decir, con libertad de comercio), facilitan la entrada de las empresas pequeñas, pues amplían el “potencial de mercado” de allí donde están, por un efecto que podríamos sintetizar en “un mayor coste de oportunidad asociado a un mismo coste de transporte”.
3º resultado: Con amplia libertad de comercio, las empresas grandes potencian la creación de empresas pequeñas.
Puede ser un resultado contra intuitivo, pues todo depende de cómo sea la libertad de comercio.
Esto es lo que fundamenta que muchos países demandaran el proteccionismo cuando no eran competitivos. Sabían que si salían al mercado muchas de sus empresas (o la demanda de sus ciudadanos) se irían a los países más competitivos.
Hay otro resultado importante (que otros modelos obvian pero que el mío incluye ya que la matemática utilizada es menos compleja), y es que si estamos hablando de un sector muy consumido por parte de los ciudadanos, una gran cantidad de empresas en una misma región pueden producir un aumento muy fuerte en la demanda de trabajadores especializados, lo cual hará aumentar sus salarios. Si es así, aumentos en la libertad de comercio harán que las empresas se vayan del país hacía el menos competitivo, donde puede pagar salarios menores. De forma que la industria no se polarizará tanto.

Conclusiones

El efecto de concentración sucederá cuando haya amplia libertad de comercio, o bajos costes de transporte. Las empresas grandes afectarán negativamente a la actividad económica de las pequeñas si hay poca libertad de comercio y positivamente si hay mucha.
¿Qué es lo que hay que hacer?
Describir políticas a través de un simple modelo es bastante atrevido. Diferentes estudios darán cuenta de diferentes tipos de fuerzas que afecten entre los parámetros de consumo y la actividad económica y su distribución, y deben ser los estudios empíricos los que arrojen luz sobre qué es lo fundamental.
Aun así, podríamos destacar conclusiones que no es que sean nuevas precisamente, sino, presentadas de diferente forma.
En primer lugar, la libertad de comercio es siempre positiva, al menos en un sentido estático. El proteccionismo puede ayudar a potenciar una industria, pero es a costa de perjudicar el bienestar de los propios ciudadanos, que podrían acceder a productos más baratos si tuvieran más libertad.
La competitividad lo es todo. En un contexto de consumo diferenciado (en el que productos más caros o menos competitivos siguen vendiendo, aunque menos), la competitividad te garantiza no solo unos mayores beneficios, sino un potencial de mercado que permita el establecimiento de una mayor actividad económica, puesto que incurrir en unos costes de transporte tiene diferentes costes de oportunidad según en qué país estés.
Pero atención, la gracia de mi modelo es que esta competitividad, y los beneficios que se obtiene de ella, no se establecen de forma exógena por un diferencial productivo del propio país. No es que todas las empresas de Alemania (no sé si esto es cierto, pero es para seguir con el ejemplo), sean más productivas que en España, sino que la primera tiene un mayor número de empresas grandes y productivas. Quizás el hecho de que España tenga tanto número de pymes sea algo más perjudicial que positivo. Y lo que hay que hacer, como en todo, no es perjudicar a estas, sino potenciar la creación de empresas grandes y altamente productivas que son, además, las que más invierten en I+D, las que más capacidad tienen de exportar, etc.
La parte novedosa de mi modelo incluye las diferentes relaciones que se establecen entre diferentes empresas. En donde las grandes pueden no solo no afectar negativamente a las pequeñas (expulsándolas directamente como en el caso de los tiburones), sino potenciarlas.
En materia empírica habría que diferenciar dos tipos de distribuciones: Aquella que tiene un gran porcentaje de pymes por este potencial de mercado que ha hecho al país especializarse en un sector capaz de absorber gran capacidad de trabajo derivada de la alta competitividad (sucedería con amplia libertad de comercio), y aquella que tiene un gran porcentaje de pymes con una competencia baja porque, simplemente, no tiene empresas grandes de gran calado e importancia (con baja libertad de comercio). La primera es positiva y la segunda es negativa. Y creo que nosotros estaríamos en la segunda. (Básicamente por la gran cantidad de pymes y porque todos los estudios indican que los costes de transporte asociados a nuestro comercio son muy altos, AKA, nuestro parámetro de “libertad de comercio” es bastante bajo).
Potenciar el crecimiento de nuestras empresas, potenciar la venta y comercialización de nuestros productos, poner énfasis en ciertos sectores clave en donde podamos destacar… no, no es que sean recomendaciones muy novedosas. La verdadera pregunta es, ¿les hacemos caso?
Categorías:Análisis económico

Minsky y su teoria de la inestabilidad financiera

abril 7, 2012 Deja un comentario
Desde que empezó la crisis he ido leyendo el nombre de Minsky por aquí y por allá, en referencia a la inestabilidad financiera, la propia crisis y el temido “minsky moment”, pero lo cierto es que no había leído nada “en serio” sobre el tema. Pero no hay nada como leer los trabajos originales del propio autor para entender lo que de verdad quería decir (sobre todo después de ver como incluso surgen debates en torno a “la idea principal” de Minsky).
Podríamos decir que, siendo influenciado ampliamente por el trabajo de Keynes y Schumpeter, Minsky definiría una línea de pensamiento que más adelante puede compararse con la MMT, de la que ya hablé en otro artículo, siendo el proceso monetario y financiero una parte clave que los diferenciaría del pensamiento mainstream post-keynesiano.

Análisis coyuntural [Abril 2012]

abril 3, 2012 Deja un comentario
Comienza el segundo trimestre del año y dejamos atrás aquel que terminará por dejarnos de nuevo en una recesión, a la espera de los datos que nos lo confirmen más adelante. Mientras tanto, debemos atender a la actualidad económica.
El ministerio de empleo ha publicado hoy el aumento de paro de marzo y la evolución sigue siendo negativa, registrando un aumento del paro de 38.769 personas. Que implica un crecimiento intermensual de 0,8% y uno interanual de 9,62%. Lo cual implica que el ritmo de destrucción de empleo sigue creciendo, aunque parece que ya a alcanzado el tope (según el crecimiento interanual).En términos desestacionalizados el paro también aumenta (28.967). Atendiendo a la evolución de los tres primeros meses, en 2010 el paro aumentó en 243.010 personas, en 2011 en 233.596, y en este 2012 de 328.508 personas. Reflejo de un trimestre que no va a ser muy positivo en cuanto a la actividad económica.

 Aumenta la disminución en el ritmo de contratos registrados, que caen un 11% (también el total de contratos indefinidos, de los que la ministra ha estado echando pecho en los últimos días ha caído un 11%). Por otro lado aumenta en 5.418 las personas afiliadas a la seguridad social, aunque el año pasado en el mismo mes aumentaron un total de 45.660. Si se cogen los datos desestacionalizados, el dato es mucho peor, pues registra una caída de 54.295 personas.
No son unos datos positivos. El ritmo de destrucción sigue aumentando, y no podemos olvidarnos de que estamos a 250.000 personas de llegar a los 5 millones. Este ritmo es insostenible. Sin embargo, nuestro gobierno ha decidido desentenderse del empleo con una reforma laboral que no va a terminar de apoyar su recuperación. 2012 volverá a ser el año de los ajustes, y esto no se resolverá pronto.
Edito: Mirando los datos desestacionalizados, me he encontrado con esta bonita ( o perversa) parábola:
En azul el dato de afiliación y en verde la tasa de crecimiento interanual. La recuperación que venía en 2010 se fue al traste al comenzar y avanzar 2011. Seguimos en esta nueva recesión sin ver la luz al final del túnel.
Por otra parte, ayer se publicaron los datos del PMI manufacturero y mañana los del sector servicios (editaré para actualizar). ¿Qué muestran? Pues, básicamente, que los datos del mes pasado, que ofrecieron algo de respiro y la esperanza de que esta nueva recesión fuera más pasajera, se han esfumado rápidamente. España ha seguido cayendo, pasando de un valor de 45 a 44,5 (cualquier cifra inferior a 50 implica contracción económica). Por su parte Alemania ha caído de 50,2 a 48,4 y en Francia de 50 a 46,7. El conjunto de Europa pasa de 49 a 47,7. El conjunto europeo está, por tanto, en continuo declive. 

¿Buenas noticias? Sí, a partir del mes que viene podríamos empezar a ver datos positivos en el paro, reducciones producidas por la estación. Veremos si es efecto positivo es mayor o menor que el del año pasado, y si aprovechamos el verano para dar algo de cobertura y confianza en un país que está agotado socialmente.
Categorías:Análisis económico
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