Contribución al crecimiento

Cuando se estudia la evolución del crecimiento económico de forma analítica con los datos que proveen las estadísticas oficiales de forma trimestral se suele utilizar como base la desagregación por la vía de la demanda. Sin embargo, las instituciones (entre ellas, el BCE o el INE) al realizar el estudio de la contribución al crecimiento de cada una de las partidas lo hacen de una manera que entiendo que es errónea de base.

Es fácil entender la raíz del problema. Cuando se estudia macroeconomía básica, esto es, una economía cerrada que aun no ha establecido lazos comerciales con el exterior, se enseña la ecuación fundamental:

Y = C + I + G

Donde Y es la renta o producción total, C es el consumo e I la inversión de los españoles y G es el gasto público.

De esta forma, todo lo que se produce o se ha demandado vía consumo, vía inversión o vía pública.

Cuando introducimos el sector exterior, hay que sumar las exportaciones (toda aquella producción que ha sido demandada por el exterior) y restar las importaciones (toda aquella demanda domestica que es satisfecha mediante bienes producidos en el exterior).

Al introducirlo, queda así:

Y = C + I + G + ( X – M ) = C + I + G + XN

Donde X son las exportaciones, M las importaciones y XN las exportaciones netas, o saldo exterior.

Es muy común e interesante tomar en conjunto el saldo exterior (X-M), porque nos informa del ritmo de endeudamiento del conjunto del país. Es, por definición, la diferencia entre la producción nacional y la demanda nacional.

Producción y demanda

Este saldo, las exportaciones netas, es también una parte clave de la balanza de pagos (junto a la balanza de capitales), y los datos de las cuentas no financieras de los sectores institucionales.

Pero si bien es muy interesante estudiar la evolución de las variables del sector exterior como un paquete, es un fallo emplear el conjunto para estudiar la contribución al crecimiento. Básicamente porque las exportaciones y las importaciones son cosas totalmente diferentes.

A la hora de estudiar la contribución al crecimiento lo que queremos es ver cuales son los motores del mismo. Es decir, queremos saber de dónde proviene la demanda, o quién es el que tira de la misma, que acaba siendo producida en nuestro país. En este caso, la producción puede haber sido demanda por el sector privado de nuestro país, por el sector público, o por el sector exterior. Y para tener una buena perspectiva de las tres las importaciones tienen que restarse a la demanda privada, y no a la exterior.

Debería ser, por tanto, así:

Y = ( C + I – M ) + G + X = DN + G + X

Donde DN es la demanda nacional neta.

Uno de los problemas de esta perspectiva es que la descomposición no establece de manera simple qué % de nuestras importaciones son para consumo y cuales para inversión (aunque no sería difícil verlo en la descomposición de bienes de consumo y capital).

La explicación de por qué es mejor mi método es sencilla.

Imaginemos un país cualquiera que, por una mayor renta internacional, aumenta su nivel de exportaciones en 1 millón de euros. Imaginemos que con ese millón los consumidores de ese país deciden importar bienes de consumo(es un caso extremo para que se vea bien mi ejemplo) por valor de 1 millón.

Lo que tendríamos es que, la producción, el consumo, las exportaciones y las importaciones, habrían aumentado en 1 millón.

En la desagregación que hace el INE o el BCE, o cualquier otra institución tendríamos:

Y (+1 millón) = C (+1 millón) + XN (+0 millones)

Al haber aumentado las exportaciones y las importaciones en un millón, las exportaciones netas no han variado. Y al estudiar la contribución al crecimiento, diríamos que es el consumo (la demanda nacional) lo que ha impulsado la producción. Pero obviamente no es el caso, porque hemos partido de la hipótesis de que lo que aumenta el nivel de producción es la demanda exterior.

Estaríamos siendo engañados por un mal análisis de los datos.

Según mi versión en cambio, tendríamos

Y (+1 millón) = DN (+0 millones) + X (+1 millón)

Mostrando que es de la sector exterior de donde proviene la demanda que promueve nuestra producción.

El INE incurre en un error grave cuando vemos la nota de prensa que acompaña a los datos de crecimiento trimestral:

Demanda INE

Llama demanda exterior a la demanda externa neta, confundiendonos ya no solo en el plano interpretativo sino explicativo.

Y es relevante, porque a la vista del gráfico podríamos concluir que el sector exterior ha estado contribuyendo siempre positivamente en el crecimiento de nuestro país desde la crisis cuando no ha sido así. En plena efervescencia de la crisis, la demanda internacional se fue a pique exactamente como la nuestra, y la demanda exterior (es decir, nuestras exportaciones) cayeron con fuerza.

Eso puede verse en términos nominales si vemos la diferencia entre las dos versiones:

 Crecimiento

Hay diferencias clamorosas.

Que conste que los dos gráficos son correctos, en tanto en cuanto solo están mostrando  datos reales (publicados, oficiales), aunque de forma diferente. El problema es hacer un análisis incorrecto por utilizar el gráfico erróneo.

No podemos decir que el sector exterior contribuyó positivamente al crecimiento en 2009 (como así hace el INE), porque nuestras exportaciones cayeron de lo lindo. De hecho en mi versión podemos ver como el efecto fue anterior a la caída nacional (la ola tardó en llegar del todo). Lo único que hace que el sector exterior (en su forma neta) contribuya positivamente al crecimiento es porque cayeron nuestras importaciones. Obviamente el consumo cayó aun más (por lo que no podemos decir que la caída en importaciones fue un efecto de sustitución por producción interna). Es un espejismo estadístico que no informa realmente de las fuentes del crecimiento. Es una desvirtuación de los motores que hacen aumentar nuestro nivel productivo, sobreponderando al consumo interno frente a la demanda externa.

Podemos ver algo parecido en el último trimestre, donde la aportación del sector exterior ha decaído en la  versión standard. Esto se debe al aumento de las importaciones, y no a una caída de las exportaciones que ya se han vuelto a recuperar.

En resumen: Entiendo y apoyo el valor del análisis de una variable como las exportaciones netas, pero entiendo que no sirven para explicar, como conjunto, la evolución de la producción, en tanto en cuanto desvirtúa el análisis de la realidad económica.

PD: para obtener la contribución como tal habría que obtener el % que representa la variación sobre el total, o ver el peso de cada rúbrica y luego hacer una ponderación con los diferentes pesos sobre la evolución de la producción en términos reales, pero al final (como se está dividiendo por un mismo denominador) el gráfico y la explicación serían la misma.

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