Las buenas expectativas de enero

Si bien la mejoría todavía no puede verse en casi ningún dato económico, las expectativas sí que han sintonizado una mejoría, una confianza, quizás ciega, en que la salida de la crisis está cada vez más cerca.

El ser humano tiene pensamiento de equilibrio, quizás derivado de ese sentimiento de justicia en el que creemos. La religión se basa en que todo acto se sopesará justamente por Dios, y si en esta vida no se ve la recompensa o el castigo, será porque vendrá en otra vida. Otras filosofías hablan del karma. De la reencarnación en seres superiores o inferiores… Creemos, cierta o ciegamente, en que toda acción conlleva una reacción que intenta “equilibrar” la propia acción.

En economía, ese sentimiento se ve plasmado con ese sentimiento esperanzador de que, tras la recesión, viene la recuperación. Lingüísticamente hablando, eso es una obviedad, pues la recesión dura hasta que venga la recuperación.  Un cuerpo en caída libre sabe con seguridad que llegará un momento en el que deje de caer.

Ese sentimiento ese además potenciado por las instancias superiores que nos exhortan a creer en ese cambio de ciclo (banqueros, empresarios y políticos nos recuerdan de vez en cuando que la recuperación está al caer), y nuestra tendencia natural al equilibrio hace que les creamos.

Las encuestas así lo están mostrando. Los PMI, del markit, que preguntan a los empresarios como les va su situación económica (bien, normal o mal), reflejan una cierta mejoría en enero (exceptuando el caso francés).

Captura de pantalla 2013-02-05 a las 13.57.50

Captura de pantalla 2013-02-05 a las 13.58.00

Este impulso nos hace pensar que quizás la recuperación sí esté a la vuelta de la esquina. Quizás sean los brotes verdes que tanto se anuncian. Si miramos la actividad comercial del PMI de servicios, indicador que suele ser adelantado, podemos prever un ligero aumento consistente de nuestro nivel productivo.

El indicador de confianza que provee el CIS también refleja un aumento considerable.

Captura de pantalla 2013-02-05 a las 14.08.13

Hay una cosa que me sigue pareciendo extraña, y me hace pensar que las cosas no son tan bonitas. Es un misterio, de esos que necesitan de un Iker Jimenez para que los investigue a fondo: Si tu miras en el CIS como se valora la situación del empleo… Mejora!

Tanto al describir la situación como al dar unas expectativas la gente tiene una confianza muy alta en la mejora del empleo (no solo futura, sino ya dada).

Captura de pantalla 2013-02-05 a las 14.10.50

Obviamente, esto no cuadra nada con los datos, que no solo reflejan la tasa de paro más alta de Europa, y unos 6 millones de parados, sino un aumento en el ritmo de destrucción de empleo. En el último año se destruyó más empleo que en los dos últimos años juntos, ¿y la gente cree que la situación, ha mejorado?

La economía es, en cierto modo, auto cumplida. Si ahora los empresarios absorben ese chute de positivismo y empiezan a contratar previendo un aumento en sus ventas, quien sabe, la cosa igual empieza a repuntar. Pero algo me dice que estos indicadores, simplemente, padecen de un exceso de confianza (que, por cierto, no se ve en las estadísticas del INE que muestran un empeoramiento de la confianza).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s