De la información a la formación

Internet ha sido el estallido que la información necesitaba para que fuera casi totalmente libre. Si ya la imprenta significo una revolución en la historia de la humanidad, la instantaneidad de la palabra escrita (y dicha) a través de las redes que pueblan internet está suponiendo una que, por estarla viviendo nos parece mucho más natural y de un impacto más fluido. Y con la información, vino la búsqueda de la formación.

El internet de hace unos diez años era muy diferente, más infantil si me permitís la expresión. Es normal, estaba madurando. Estaban de moda los chats, las webs anquilosadas y la lentitud que sufríamos muchos de nosotros (yo al menos) era digna de desesperarnos hoy día (nos mal acostumbramos fácilmente).

Internet sirve para muchas cosas. La instantaneidad de la información permite un comercio mucho más fluido, unido a los bajos y amplias formas de transporte que existen hoy en día. También permite unir mucho más a la gente, no solo a aquellos dos conocidos que viven lejos pero que hoy no hace falta que deban esperar semanas a recibir la carta con información insulsa. También acerca grupos sociales, crea modas, nuevas formas de comunicación…

Pero entre tanta maraña de datos, uno siempre intenta no perder mucho tiempo entre morralla. La necesidad de respuestas, o de querer aprender también tiene su propia fuerza. Google domina internet porque, sobre todo, te permite encontrar mucho más rápido aquello que buscas, algo cada vez más necesario cuando se crean tantas y tantas webs al día.

Este afán por la formación también creo Wikipedia. Y puedes estar a favor o en contra. Hay muchos que desdeñan de la wiki porque “cualquiera puede escribir”. Y es cierto, mucha información no es 100% fiable y, desde luego, no sirve como sustitutivo a otros canales que siguen siendo necesarios, pero es perfecto, rápido, completo y amplio (la versión española menos), cuando se trata de consultas rápidas o de introducción a un tema en concreto.

El súmmum de esta búsqueda por la formación vendría por parte de cursos online. Hubo un tiempo en el que salían como esporas. Un CCC algo más descafeinado. Pero eso dio paso a que las propias universidades (sobre todo americanas) cedieran parte de su material para recursos online (dispuestas para sus alumnos, y viendo que la liberación de algunos servicios era gratuita pensaron, ¿Por qué no?). Al tiempo varias asociaciones intentaban escanear bibliotecas enteras a la red(google se sumo al carro, as always).

Desde mi humilde mac, con iTunes, vi nacer la iTunesU. El compendio de recursos online de universidades de todo el mundo. Unos mejores que otros, claro. Pero Oxford, Yale, la LSE y el MIT siempre han estado (creo) algo por encima, aunque en diferentes posiciones. El LSE publica sus numerosas conferencias, y el MIT se centra más en cursos enteros.

He querido seguir varios de ellos por mi incapacidad para dejar de lado la física, y sí, la calidad deja algo que desear. El completo inglés y la incapacidad para encontrar subtítulos puede echar para atrás a aquellos que no dominen el lenguaje oral, pero lo cierto es que vale la pena. No solo por aprender algo que te gusta de manera gratuita, sino por ver incluso como son otras clases en las universidades más reconocidas del mundo. Amen de que, en apenas unas clases con Robert Schiller, aprendí mucho más de economía financiera que lo que di en toda la carrera (que fue muy poco). Se le suma, por tanto, el que los profesores suelen ser, no eminencias, pero si, gente muy reconocida en el campo.

Y aquí es cuando las cosas siguen avanzando y se justifica el artículo de hoy. Pues hay dos nuevas propuestas encima de la mesa. El MIT creó su opencourseware, donde dejaba todo el material posible, y ahora quiere dar el paso con el llamado MITx. Una nueva plataforma de mayor calidad que ofrezca cursos enteros (espero que con mejores videos, ya que ahora cualquiera se compra una cámara buena y lo sube a youtube), inclusive con cierto reconocimiento formal (aunque no académico pues ni dará créditos, ni será reconocido por la propia universidad, sino de forma externa).

Y Stanford, a su vez (o al menos un conjunto de universidades de la que Stanford es la principal líder), va a empezar a ofrecer este año cursos online, también gratuitos, de calidad y reconocimiento si acabas haciendo el examen (todo online, claro).

Huelga decir que no he podido resistirme al curso de “Model thinking” (debajo tenéis la lista del resto de cursos), por parte de un profesor especialista en la complejidad (caos).

En el futuro saldrán más proyectos, y la formación estará al alcance de todos, no solo por su gratuitidad, sino por su calidad. Siempre y cuando la SOPA, Sinde y esos rollos no acaben por aguarnos la fiesta.

PD: También tenéis la web de Khanacademy, una organización que se dedica también a subir vídeos e intentar llevar la formación educativa a cualquier lugar.

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2 comentarios en “De la información a la formación

  1. Oh, ya hace un tiempo que pienso que si tuviera que dar clases de las asignaturas que he hecho, lo primero que haría sería gravar todas las lecciones en video y ponerlo a disposición de los alumnos, usando las clases presenciales para cosas más útiles que una clase magistral.

    El salto ha sido muy grande, youtube no existía cuando empecé la carrera y no hacía tanto que era popular cuando la acabé. Antes era casi impensable siquiera grabarlas en casette o cinta. Ahora cualquiera puede acceder a esos conocimientos a coste casi cero. Creo que aun no nos hemos dado cuenta de el alcance que puede tener esto, no solo a nivel universitario, sino incluso escolar, educación secundaria y FP. Educación teórica casi gratuita a todos los niveles, sin horarios.

    Estas son la clase de cosas que pueden dar un empujón al PIB de un país que apueste decididamente por ello, o al menos reducir el coste de la educación y el fracaso escolar. Cabría preguntarse sin embargo que efectos puede tener en los centros educativos, si se pueden adaptar o serán reemplazados o reducidos como tantas otras industrias. Dado que en nuestro país son mayoritariamente funcionarios, habrá que ver como se recicla al personal.

    Dejando ese tema aparte, hace ya un tiempo encontré http://www.khanacademy.org/ , la mayoría de los contenidos no pasaría de primer curso de muchas carreras e incluso de bachillerato, pero no deja de ser útil. Además hay algún material que no se suele enseñar en clase por ser demasiado específicos de la vida diaria o son muy recientes, como una comparación entre costes de compra e hipoteca, como se originó la crisis subprime… Me pregunto si habrá algo parecido en castellano.

  2. Cierto, sobre Khan, no me gustó demasiado los vídeos que vi, quizás porque los vi demasiado simples, y en algunos casos incluso desinformativos (hablo de economía que es lo que toco), pero hace tiempo que veo que lo elogian o linkean bastante por lo que supongo que o los vi en mala época o en una versión “primaria / beta” aun sin madurar un proyecto que se ve que ha triunfado. Ahora edito para ponerlo.

    Sobre las clases, algún día escribiré sobre ello. Sigo yendo de oyente a varias por propio gusto y hay para escribir y criticar durante varias horas ;), hay mucho que mejor y, salvo contados casos, pocas ganas de hacerlo.

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