El problema de bajar salarios

Mucho se está oyendo hoy en día sobre bajar los salarios. Eso bajaría el coste de producir, y bajaría el precio de los bienes, haciéndolos más fácil de exportar y bajando el impacto en los salarios reales.

Pero yo no lo veo tan positivo. No solo por el hecho de bajar los salarios, que es ya de por si un impacto social bastante fuerte, sino por los efectos en los que se puede incurrir.

En primer lugar, no creo que bajar salarios se una forma de inducir la devaluación de la moneda. No es lo mismo. En una devaluación, una moneda pasa a de tener un valor a tener otro menor. Todos por igual, excepto los inversores de bienes, son afectados por la devaluación, y el efecto es inmediato en las exportaciones por que pueden conseguir más de nuestros billetes con los suyos.

El problema con el que nos encontramos es el mismo. Una bajada de salarios no es más que un perjuicio a los que menos culpa tienen.

Hay una cosa de la que económicamente debemos ser conscientes. No producimos lo que nos creemos que producimos. Nuestro consumo está, y ha estado, muy por encima de nuestro producto, y nos hemos endeudado mucho (y seguimos haciéndolo).

Todos debemos ser conscientes de que no podemos aumentar nominalmente unos salarios que no se sostienen bajo los estándares de nuestra propia producción.

EL problema de bajar salarios a alguien que tiene una deuda es que le va a costar más pagarla, y es posible que se endeude más, ¿y no era al final y al cabo, eso lo que queríamos arreglar?

No, no se pueden comparar las dos medidas por que aunque el efecto sea el mismo, impulsar la sector exterior, el medio no es, para nada igual.

Y cuando decimos de bajar salarios, bueno, ¿no querremos decir rentas? Lo que queremos es bajar el valor del producto, para que sea más fácilmente exportable. Es decir, hay que bajar las rentas esperadas a producir por la venta de ese producto. Y esas rentas no solo se basan en los salarios. Tenemos beneficio y rentas del capital.

El beneficio es cero en una gran cantidad de modelos teóricos, (libre entrada en el sector, algo que nunca me gustó). Y las rentas del capital no las movemos nosotros (de hecho, hoy sube el euribor, lo cual ya va en nuestro detrimento). Pero debemos tener en cuanto las dos variables porque ambas determinan, en buena manera, el precio de venta.

La idea es buena, bajar los salarios, pero no lo veo. No lo veo posible políticamente. No lo veo saludable socialmente. Y no lo veo tan viable económicamente como nos lo quieren vender otros.

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3 comentarios en “El problema de bajar salarios

  1. No veo claro lo de aumentar exportaciones. ¿Que tipo de exportaciones queremos aumentar? ¿Las que compiten por costes? ¿que productos exportamos que una bajada de costes provenida de bajar el salario los haga más competitivos?
    Fabricamos calzado, pero es de calidad, exportamos fruta, aceite, vino, cava, todo de calidad y con poca repercusión del salario sobre el coste.
    ¿Que productos tienen el salario como un coste importante? Posiblemente los servicios, pero no los exportamos. ¿Coches? No podemos competir con Asia por salario, es imposible!!!!!
    Por cierto no he mirado balanzas comerciales… quizá se tenga que empezar por ahí.
    Pero es sábado por la mañana 🙂

  2. “¿Que productos tienen el salario como un coste importante? Posiblemente los servicios, pero no los exportamos. ”
    Ahí precisamente es donde quiero llegar. Que generalmente bajar el salario sea bajar el coste no significa que:
    1º: vaya a bajar el precio.
    2º: vayamos a exportarlo más una vez bajado.
    Por eso compararlo con la devaluación me parece una tontería, por mucho que muchos lo intenten.

  3. La solución definitiva al desempleo

    Subir el nivel de salarios provoca desempleo y al contrario bajar ese nivel aumenta el empleo. Esto que se dice muy pronto hay que argumentarlo. Se me ocurren muchas formas de llegar a esa conclusión, pero para no perder el tiempo me iré a una rápida y concluyente.
    Si ahora mismo en España elevásemos el nivel de salarios hasta el que disfruta Alemania probablemente ahogaríamos a la mayor parte de las empresas nacionales y las plantas de producción que mantienen aquí las multinacionales volarían a otros países. En cambio si el nivel de sueldos de España descendiese al nivel que tiene ahora China manteniendo los medios y la formación de que disponemos, no habría personas España para cubrir la oferta de empleo que se generaría, ya que todo lo que fabricamos ahora en China volvería a fabricarse aquí y las multinacionales aumentarían sus plantas de producción en España. Ni un extremo ni otro, pero entre ambos tendrá que haber un punto de equilibro en el que la oferta de empleo se equipare a la demanda y por supuesto no es el que tenemos ahora. La solución al desempleo pasaría entonces por encontrar ese punto de equilibrio, tarea que podría ser más o menos compleja y lo verdaderamente complejo implantarlo y mantenerlo en el tiempo. Para llevar a cabo esas tres tareas sin que para ello haya que dedicar un ministerio completo a esa labor propongo una solución que expongo a continuación.

    Se trataría de establecer un coeficiente corrector de salarios y pensiones que afectaría al cobro de toda nómina, pensión, prestación por desempleo o cualquier otra cantidad que perciba cualquier persona física que tenga origen en la prestación de un trabajo y cuya cuantía esté fijada por contrato, convenio colectivo o cualquier otra fórmula que impida a una de las partes exigir libremente la modificación de dicha cuantía en el momento que lo desee. Este coeficiente tomará valores por debajo de 100%, igual que 100% o por encima de 100% y afectaría al líquido a percibir no al nominal del salario que permanece intacto.
    De esta forma habrá periodos de bonanza en los que se cobre más que el salario nominal, periodos de crisis en los que se cobre menos que el salario nominal o periodos neutros en los que se cobre exactamente el salario nominal.
    Las negociaciones colectivas así como las revisiones por el IPC se harán sobre el salario nominal y seguirán su curso exactamente igual que hasta ahora con independencia de este coeficiente.

    Una fórmula objetiva para calcular ese coeficiente podría ser la siguiente aunque por supuesto se puede discutir:

    Coeficiente corrector = 115 % – 2 x Tasa de desempleo en %

    Estableciendo un límite inferior en 90%

    Con lo cual el coeficiente sería = 100 con un tasa de paro del 7,5%, tomaría valores por encima de 100 con tasas de paro inferiores al 7,5% y bajaría por debajo de 100 con tasas de paro superiores al 7,5%, si bien no bajaría de 90 para tasas de paro superiores al 12,5%.
    El cambio de coeficiente se haría por semestres o años para darle cierta estabilidad.
    La idea en definitiva, es ligar los salarios con la tasa de desempleo de una forma objetiva y sencilla provocando así su autoeliminación.
    En principio dicho coeficiente puede ser el mismo para toda España aunque se podría estudiar discriminarlo por regiones para impulsar las regiones con más desempleo.
    La fórmula puede ser esta u otra similar lo importante es que con ella queden satisfechos los sindicatos, la patronal y los partidos políticos y una vez establecida debe respetarse en el tiempo.
    Alguien podrá decir que esto beneficia a los empresarios, nada más lejos de la realidad, para los empresarios los salarios son un gasto más que repercutir en el precio y si bajan los salarios bajará los precios porque sus competidores los van a bajar.
    Otros podrán decir que esto se aplique sólo a las empresas con pérdidas, craso error, con ello premiamos a las empresas peor gestionadas cuando lo que habría que hacer es todo lo contrario, lo justo es mover todos los salarios en la misma proporción para no afectar al equilibrio entre unas empresas y otras y entre unos trabajadores y otros.
    Los más dirán que no se consienten a que le bajen la paga mensual, a estos hay que decirles que cuando hay desempleo el Estado coge parte de su salario y lo reparte entre los desempleados, ¿no sería mejor que esos desempleados sigan en sus puestos produciendo bienes y servicios pagándoles con esa parte de su salario?
    Una de las últimas propuestas es ligar los salarios con la productividad. ¿La productividad de quien? del trabajador, de la empresa y ¿como se mide? Entre otras cosas sería injusto y desde luego complicadísimo de implementar en la mayoría de los trabajos y probablemente al final los salarios seguirían siendo rígidos.
    No hacer nada también es una solución, sólo hay que esperar que caigan un número suficiente de empresas incapaces de pagar los salarios actuales volviendo a abrir otras que contraten a los mismos trabajadores pero con salarios inferiores o bien a base de ERES despedir a empleados fijos para que igualmente terminen cambiando de empleo con remuneración inferior, todo ello a base de subvenciones y exenciones fiscales. Solución lenta, costosa y sobre todo injusta porque al final los que se sacrifican son sólo una parte de los trabajadores, aquellos a los que les cogió en empresas más débiles, mientras todos aquellos que tuvieron la suerte de estar en la administración o en las empresas que no cayeron, siguen con sus sueldos intactos. Con esto último lo que quiero decir es que el final es el mismo si queremos subir el empleo hay que bajar el nivel medio de salarios de una forma o de otra y mientra antes se haga menos tiempo durará el desempleo.
    En el mercado de materias primas cuando la oferta de un producto excede a la demanda, no se tira a la basura el excedente, sino que se ajusta el precio automáticamente para elevar la demanda volviendo al equilibrio. Si los salarios cotizasen en el mercado diario de materias primas no existiría el desempleo pues del equilibrio entre oferta y demanda surgiría diariamente el nivel de salarios ideal. Evidentemente es impensable un mercado como el de materias primas para el empleo no obstante el juego entre oferta y demanda de empleo sigue las mismas leyes que aquel la principal diferencia es la velocidad de ajuste. El precio de una materia prima estándar como el petróleo o el acero se reajusta en cuestión de horas o minutos, en cambio el mercado del empleo tiene varias características que lo hacen excesivamente lento comparado con la velocidad que hoy tiene la economía, una es que no es una materia prima estándar pues no todos los trabajadores sirven ni están formados para todos los trabajos, si el parado es un albañil y la oferta de empleo es de electricista hay que esperar a que el albañil estudie electricidad para poder cubrir ese puesto. Otra característica que hace lento el mercado del empleo es la rigidez de los salarios, como muy rápido se renuevan anualmente y normalmente su variación obedece poco al estado real de la economía, sobre todo si se trata de bajarlos. Esta rigidez se podría solventar en parte con la solución que propongo.
    Lo que hay que tener claro es que mientras mas personas vayan a su puesto de trabajo más bienes y servicios se producen, bienes y servicios que al final nos repartimos entre todos (empleados y desempleados) y esto es lo que nos da riqueza, el salario es sólo un instrumento, no es un bien en si mismo.
    La receta anterior sólo puede luchar contra el desempleo coyuntural no puede hacer mucho contra el desempleo estacional, el desempleo friccional o el desempleo estructural.
    El desempleo estacional es inevitable si existen sectores con actividad estacional, en el caso de España no son pocos, pero el turismo y la agricultura aportan el grueso del desempleo estacional y para colmo el empleo que apartan es de malísima calidad (poca cualificación por lo tanto bajo sueldo y mucha inestabilidad). ¿Como se lucha contra este desempleo? Lo primero que se nos puede ocurrir es eliminar estos sectores (curioso que llevamos años y años empeñados en ampliarlos a base de subvenciones), por supuesto erradicaríamos el desempleo estacional para siempre, pero bueno, igual no hay que ser tan drásticos. Lo que si hay que procurar es que estos sectores sean rentables por si mismos y no haya que andar haciéndolos rentables a base de subvenciones y exenciones fiscales, y en esas subvenciones incluyo las prestaciones por desempleo que se les paga a estos desempleados, que no quedan cubiertas ni por asomo con sus cotizaciones. Así pues las empresas con actividad estacional deben conseguir ser rentables y pagarles a sus empleados sueldos altos que compensen la eventualidad, de forma que no necesiten apoyarse en las prestaciones por desempleo, en caso contrario deben desaparecer y dejar su sitio a otro tipo de empresas.
    Ya que he nombrado las subvenciones quiero reflejar una cuestión que siempre me he planteado. Cuando se subvenciona o incentiva alguna cosa al cabo del tiempo tendremos más cantidad de esa misma cosa, entonces ¿Porque siempre subvencionamos a las peores empresas en vez de subvencionar e incentivar a las mejores?

    Estepa a 12 de marzo del 2011
    Manuel José Sánchez Fernández
    menchuman@eresmas.com
    torremol@wanadoo.es

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